sábado, 1 de enero de 2011

El método de la página en blanco


En el primer día de este 2011 me apetecía mucho escribir un artículo para Mínimo. Tenía abundantes notas y borradores en una carpeta de Dropbox. Podía haber empezado a pegar trozos de aquí y de allí, resumir, buscar referencias en noticias y artículos de otros blogs, sintetizar... pero en lugar de hacer todo eso he abierto un cuaderno por una hoja en blanco y, pluma en mano, me he puesto a escribir.

"Si el tiempo y el esfuerzo necesarios para obtener un resultado mediante el procesamiento de información es cuantioso, considera la opción de empezar desde cero"

Llevo varios meses ordenando y limpiando los miles de archivos que tengo en el ordenador, entre otras cosas documentos del trabajo, material multimedia (música y películas) y libros electrónicos. Mi objetivo es tener sólo los ficheros importantes y que voy a usar. Me he preguntado más de una vez si merece la pena emplear tanto tiempo en este menester. Me estoy planteando seriamente aplicar el "método de la página en blanco", es decir, borrarlo todo y partir de cero, y si me hace falta algo lo busco en internet o lo creo yo mismo.

Este método no serviría en algunos casos, por ejemplo si borrara las fotos del viaje de novios, ya no tendría la posibilidad de recuperarlas. Sin embargo, en otros casos creo que funcionaría bastante bien. Por ejemplo, si tengo que preparar un examen para mis alumnos, puede que tarde menos tiempo y consiga un enunciado más original partiendo de cero, de una página en blanco, que intentando hacer un sofrito de las prácticas de clase y de ejercicios de exámenes de cursos anteriores como suelo hacer habitualmente.

Por cierto, ya he borrado todos los borradores, valga la redundancia, que tenía para Mínimo.